¿Sabe leer el labrado de sus llantas? La señal que advierte cuándo es momento de cambiarlas
La banda de rodamiento no es solo diseño: es tecnología que define el agarre, el frenado y la seguridad en vías secas, mojadas y en mal estado. Continental explica cómo interpretarla y por qué es clave en Colombia.
En un país donde los conductores enfrentan a diario lluvias intensas, congestión vehicular y carreteras en condiciones variables, el estado del labrado de las llantas se convierte en un factor determinante para la seguridad vial.
Más allá del desgaste visible, la pérdida de profundidad en la banda de rodamiento implica también una reducción en la tecnología diseñada para proteger al conductor.
La banda de rodamiento, conocida comúnmente como el “labrado” o “dibujo de la llanta”, no solo cumple una función estética. Su diseño integra soluciones técnicas que permiten mantener el agarre, evacuar el agua y reducir el impacto del entorno urbano y rural.
Cuando este sistema se deteriora, disminuye su capacidad de respuesta frente a situaciones de riesgo.
La marca alemana Continental, con desarrollos enfocados en seguridad, eficiencia y confort, explica que el diseño del labrado integra soluciones que trabajan activamente en condiciones como lluvia fuerte, calor urbano, trayectos mixtos y vías en mal estado, frecuentes en distintas regiones de Colombia.
El labrado es un sistema de seguridad activa
Cada canal, bloque y ranura presente en una llanta cumple una función específica que impacta directamente en la conducción:
- Evacuar el agua para reducir el riesgo de hidroplaneo durante lluvias intensas.
- Distribuir la presión de contacto con el pavimento para lograr un desgaste uniforme.
- Aportar rigidez o flexibilidad controlada según el tipo de manejo.
- Disminuir el ruido en entornos urbanos.
- Absorber impactos en vías deterioradas o irregulares.
Modelos del portafolio de Continental, como UltraContact y PremiumContact, incorporan geometrías de ranuras diseñadas para maximizar la evacuación de agua, así como tecnología que mejora el contacto con el asfalto mojado.
- Lea también: Deepal cierra 2025 con crecimiento sostenido y se consolida como protagonista en movilidad inteligente
Sin embargo, a medida que estas estructuras se desgastan, su capacidad tecnológica se reduce progresivamente.
¿Cuáles son las 3 señales que indican que la llanta debe cambiarse?
1. Indicadores de desgaste
Las llantas incorporan marcas dentro de los canales. Si el dibujo alcanza ese nivel, la llanta perdió su capacidad de agarre seguro.
2. Desgaste irregular
En tecnologías como PowerContact 2, la banda está diseñada para distribuir la carga de forma uniforme. Si el desgaste es disparejo, puede haber problemas de alineación o presión que afectan la seguridad y la vida útil.
3. Antigüedad del neumático
Aunque no exista una edad técnica exacta, Continental recomienda reemplazar los neumáticos con más de 10 años desde su fabricación, incluso si parecen estar en buen estado. Aquellos con más de 5 años deben ser revisados periódicamente, ya que el envejecimiento del material puede afectar su seguridad y desempeño.
En un entorno como el colombiano, donde un mismo trayecto puede incluir lluvia, calor, tráfico pesado y vías irregulares, la llanta no es un accesorio: es un componente de seguridad activa. Por eso, Continental enfatiza que leer el labrado es clave para entender si la tecnología de la llanta sigue funcionando o si ya dejó de proteger al conductor, incluso dentro del periodo de garantía de hasta cinco años a partir de la compra, durante el cual la marca respalda la calidad y desempeño del neumático.

