ENTREVISTAS

Pedro Nel Quijano, presidente de Aconauto: “Colombia tiene potencial para ser el tercer mercado automotor de Latinoamérica”

El sector automotor colombiano enfrenta una recuperación llena de desafíos estructurales y económicos, pero con el impulso de gremios como ACONAUTO, tiene el potencial de transformarse y consolidarse como un actor clave en la movilidad sostenible de la región.

Tras años marcados por la incertidumbre económica, una desaceleración preocupante en las ventas y el impacto residual de la pandemia, el sector automotor nacional comienza a mostrar señales de repunte. No obstante, el camino hacia la estabilidad está lejos de ser fácil: factores como el alto costo de los vehículos, la falta de incentivos sostenidos y la débil infraestructura vial siguen siendo obstáculos significativos para su desarrollo. Frente a este panorama, ACONAUTO, la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores, ha asumido un rol activo en la defensa de los intereses del gremio y la promoción de una legislación que impulse el progreso del sector con responsabilidad social y ambiental.

Mientras tanto, las nuevas tecnologías, los cambios en el comportamiento del consumidor y la presión por una movilidad más limpia están transformando el mercado. En este escenario de transición, el papel del Estado, la banca, los fabricantes, proveedores y gremios como ACONAUTO resulta clave para consolidar una reactivación sostenible. Desde su visión, la Asociación trabaja en armonía con todos los actores de la cadena, buscando satisfacer las necesidades de movilidad del país y posicionarse como un modelo gremial especializado, comprometido con el desarrollo económico, social y ambiental del país.

En medio de este panorama de recuperación y grandes desafíos, el sector automotor colombiano intenta retomar el ritmo que tuvo en sus mejores años. Para conocer a fondo la situación actual, los retos y las oportunidades del mercado, AUTOSCONCESIONARIOS entrevistó al Dr. Pedro Nel Quijano, presidente de ACONAUTO, entidad que representa a los concesionarios de vehículos nuevos en Colombia y que lidera la defensa y transformación del sector.

  1. ¿Cómo percibe la reactivación del sector automotriz en Colombia? 

A los concesionarios asociados en Aconauto nos alivia el crecimiento interanual del 20% en las ventas, luego de un año 2024 cuyos resultados fueron incluso peores que los del 2020 en plena pandemia. Sin embargo, aún estamos lejos del año récord de 2014, cuando logramos colocar alrededor de 325 mil unidades.

  1. ¿Cómo se explica el auge de los vehículos eléctricos e híbridos?

En gran parte, se debe al beneficio de no estar sujetos al pico y placa, lo cual representa un atractivo muy práctico. Aunque también notamos un cierto nivel de conciencia ambiental entre los consumidores colombianos.

  1. ¿Las políticas arancelarias de algunos países afectan el mercado automotriz colombiano?

No, porque los aranceles encarecen el producto del país que los impone. Además, los acuerdos de libre comercio con los mercados de exportación de la industria automotriz colombiana siguen vigentes.

  1. ¿Qué dinámicas económicas locales afectan al sector y pueden anticiparse?

Las ventas de vehículos dependen directamente del comportamiento de la economía. Tras la pandemia, vivimos dos años de recuperación, pero 2023 y 2024 fueron nefastos, con un país al borde de la recesión. Cuando el Ejecutivo transmite mensajes de unión y estabilidad, la confianza del inversionista y del consumidor aumenta.

  1. ¿En qué se diferencia el mercado colombiano del de México, Brasil o Argentina?

Esos países consolidaron su industria automotriz desde los años 50. Integran alrededor del 85% de las piezas en cada vehículo que fabrican, tienen mercados internos fuertes y una clara vocación exportadora. Además, sus economías son varias veces más grandes que la colombiana, lo cual se traduce en mayores ventas.

  1. ¿A qué atribuye el rezago de Colombia frente a otros países de la región?

Primero, el tamaño de nuestra economía es menor, lo que limita la inversión en infraestructura vial y transporte público. Segundo, adquirir y mantener un vehículo en Colombia es muy costoso en relación con los ingresos. Y tercero, carecemos de una política automotriz decidida a modernizar y expandir el parque automotor.

  1. ¿Son efectivos los incentivos para vehículos eléctricos e híbridos?

Sí, y la prueba está en que 4 de cada 10 vehículos vendidos en lo corrido del año tienen algún grado de electrificación.

  1. ¿Qué debe hacer Colombia para cerrar la brecha con México, Brasil y Argentina?

El Estado colombiano está en mora de diseñar política pública de fomento al sector automotor colombiano que promueva la renovación del parque a tecnologías recientes. Este programa debería reducir las barreras arancelarias y tributarias, así como la eliminación del Impoconsumo, que tanto dificultan el acceso del colombiano al automóvil. Unido a lo anterior, un acuerdo con el Banco de La República y la banca comercial para reducir las tasas de interés de financiamiento de vehículos que, a cambio del desmantelamiento de los vehículos circulantes de mayor edad, mejoren la seguridad vial y el aire respirable de los centros urbanos.

En suma, estas medidas aumentarían las ventas de automotores a todo nivel, con lo que multiplicarían el recaudo tributario que financiaría la inversión en la rezagada infraestructura vial nacional, entre otros sectores.

  1. Algunas marcas eligen a Colombia para lanzar vehículos regionalmente. ¿Se refleja esto en las ventas?

Es satisfactorio que nos elijan para lanzamientos regionales, algo impensable hace unos años. Colombia tiene el potencial económico, geográfico, turístico y humano para convertirse en el tercer mercado automotor de América Latina. Solo necesitamos orden institucional y voluntad.

Pedro Nel Quijano deja en evidencia que el sector automotor colombiano enfrenta una coyuntura crítica: avanzar hacia la modernización o seguir perdiendo terreno frente a sus pares regionales. Si bien hay signos positivos como el repunte en ventas y el interés de marcas internacionales, estos aún no son suficientes para consolidar una industria robusta y competitiva sin el respaldo de una política pública clara y sostenida.

El desafío está planteado: Colombia tiene las condiciones para convertirse en un referente automotor en Latinoamérica, pero requiere decisión institucional, voluntad política y colaboración entre el sector privado y el Estado. De lograrse ese alineamiento, el país no solo podrá dinamizar su economía, sino también dar un salto hacia una movilidad más eficiente, segura y sostenible.

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